viernes, 24 de abril de 2015

Narcosecuestros

O P I N I Ó N 
                                                                                                                                                   J E S ú S   R O J A S   R I V E R A 


Se cuenta en la historia moderna latinoamericana de una Colombia a merced de Pablo Emilio Escobar Gaviria, líder del Cártel de Medellín. Las operaciones ilícitas de la organización criminal en sus tiempos "duros" generaban ganancias por más de 21 mil millones de dólares al año, aproximadamente 60 millones de dólares al día. Tal cantidad de recursos le dio a la organización criminal la posibilidad de formar un ejército de jóvenes, Escobar tuvo una fuerza armada calculada en 5 mil pistoleros a sueldo entre 1984 y 1990, tan solo en Medellín, punto neurálgico del cártel, hogar y cuna del capo; tenía a disposición más de 2 mil sicarios.

El escritor y periodista colombiano Alonso Salazar en su libro "No nacimos pa´ semilla" cuenta la historia de las bandas juveniles que se enlistaron en las filas de la mafia, la vida de los soldados de "El Patrón" arrebatados a una generación perdida. El narcotráfico lo tomó todo en Colombia: los espacios públicos, las instituciones políticas, los tribunales de justicia, la cultura, la esperanza, la tranquilidad y el futuro.

Los cárteles colombianos extendieron sus zonas de influencia redibujando constantemente las fronteras criminales, las agrupaciones delictivas predominantemente urbanas incursionaron en la selva y los pistoleros se volvieron guerrillas paramilitares que imponían ciertas reglas de convivencia y orden, generando una sensación de tranquilidad entre los habitantes de regiones donde el Estado había dejado de ejercer.

Los sueldos, las armas y el entrenamiento de las milicias paramilitares y los grupos de operación urbanos fueron financiados siempre con dinero del narcotráfico. A finales de los 80, tras la persecución de los líderes del Cártel de Medellín y el colapso de su millonario sistema financiero, la nómina del sicariato se dejó de pagar.

De un día para otro miles de pistoleros quedaron sin trabajo, fueron despedidos sin liquidación. Los sicarios: en su mayoría jóvenes ambiciosos sin elemental educación, formados a sangre y fuego, entrenados para matar y armados, quedaron en las calles a merced de su suerte. Sin opciones para salir adelante y acostumbrados a ganar lo que en un trabajo decente no podrían ni en cinco años, decidieron secuestrar y matar.

La guerra contra los cárteles de la droga, la detención y ejecución de sus principales líderes generaron el caldo de cultivo perfecto para que la muerte se pusiera barata, entre 1989 y 1991 Colombia sufrió la peor oleada de secuestros y extorsiones en toda su historia. La generación que no nació para semilla pasó del narcotráfico al secuestro.

Empresarios, políticos, artistas, deportistas, ministros de la corte, periodistas, nadie estaba exento del secuestro, el gran Cártel de Medellín se fragmentó en células de delincuencia común, Colombia vivió momentos dolorosos durante y después de la guerra contra el narcotráfico.

El estudio formal de los patrones en la conducta delictiva y los comportamientos históricos de las organizaciones criminales son parte fundamental en las estrategias de seguridad en los gobiernos que han podido revertir los índices de violencia, delincuencia e impunidad. Pareciera regla aritmética: cuando un grupo criminal pierde o ve disminuida sus fuentes de ingreso primario, procura y exploran nuevos esquemas delictivos.

Es adecuado y valdría la pena preguntarnos, sin que esto suene a declaración alarmista, ¿qué tanto de la historia colombiana nos acomoda? ¿Qué tan cerca o lejos estamos del punto sin retorno? Luego le seguimos... 

viernes, 17 de abril de 2015

¿Revocación del mandato?

O P I N I Ó N 
                                                                                                                                                J E S ú S   R O J A S   R I V E R A 


Esta semana diversos actores políticos se reunieron en el Club de Periodistas de la Ciudad de México para dar en conjunto una conferencia de prensa donde se da a conocer una iniciativa de referéndum para revocar el mandato del Presidente Enrique Peña Nieto. Los quejosos saben que la figura invocada no está prevista en la Constitución pero, toman como estandarte la frase: "La soberanía radica en el pueblo" un fragmento legaloide muy socorrido por aquellos que interpretan la ley a su gusto y conveniencia.

El incomparable Fernández Noroña, la controvertida abogada Talía Vázquez, el Padre Solalinde, los senadores Javier Corral, Layda Sansores, Manuel Bartlett y otras figurillas del mundo del espectáculo y la política, se unieron en una misma voz para solicitar al electorado "manifieste el rechazo al Presidente en las urnas el 7 de junio próximo", según ellos, para que el INE contabilice las peticiones como "un incidente electoral" que principie un referéndum para la revocación de mandato del titular del Ejecutivo.

Absurdo, descabellado e ilegal, es lo que este grupo de quejosos plantea. Concuerdo plenamente en su argumento central "que el gobierno de Enrique Peña Nieto se ha caracterizado por la corrupción, la fractura política y la incompetencia". Pero no estoy de acuerdo en que la solución se encuentre en una acción radical como la que proponen.

A los quejosos les gana el odio, olvidan que el sistema presidencial mexicano con sus ventajas y desventajas nos ha llevado por el camino de las instituciones en la construcción de un modelo democrático que permite la elección más o menos libre de las autoridades. Con muchas fallas pero en franca y constante mejoría, las instituciones de nuestro País marcan cambios profundos desde 1989 a la fecha. Un tema tan importante como la revocación de mandato, no se pide en la mesa de un club social, se plantea en el pleno la Cámara de Diputados o de Senadores, se somete al procedimiento legislativo correspondiente y en su caso se aprueba o desaprueba dependiendo del sentido de la votación.

Lo sabe Noroña que es un ex legislador, Bartlett que es un ex Secretario de Gobernación, Sansores y Corral que son senadores de la República, lo saben todos los presentes a esa reunión de café desde donde se planteó una de las peticiones más absurdas de las cuales tenga yo en memoria. En un País que se pretenda democrático no se puede revocar el mandato por capricho, por coraje u ocurrencia.

Ese grupúsculo "revocacionista" no tiene claro que la figura del Presidente de la República está muy por encima de Enrique Peña Nieto, la figura presidencial en nuestro modelo de Estado se configura como el punto medular o el eje central del poder político nacional. Peña Nieto será titular del Ejecutivo por seis años de los cuales ya transcurrieron tres, la figura del Presidente ha prevalecido y prevalecerá hasta que cambiemos la Constitución Política de nuestra Patria. Es decir, siendo claros y justos; no podemos atentar contra la institución por no estar de acuerdo en la persona que conduce el País.

Coincido con cientos de miles de mexicanos, Peña Nieto es el peor Presidente que ha salido electo en la urna, lo desapruebo como lo desaprueba casi el 70 por ciento de los ciudadanos en el País. Nos debe quedar tatuado en la memoria el costo de elegir a un candidato que no tiene los méritos suficientes para llevar el cargo más importante y honroso de nuestro México. Lo debemos tomar en cuenta al votar en las próximas elecciones.

En un ejercicio imaginativo, si regresáramos el tiempo, y el ganador de la pasada contienda federal fuera Andrés Manuel López Obrador y hoy un grupo de mexicanos plantearan la revocación del mandato, cuando menos se les acusaría de golpistas, de facinerosos y desestabilizadores. Es peligroso atentar contra las instituciones, el fantasma del autoritarismo y el golpismo muy presente en pasadas décadas en América Latina, no ha dejado de rondar en el pensamiento de muchos que quieren llegar al poder sin pasar por el voto directo en las urnas, porque Layda, Manuel, Gerardo y Javier son eternos plurinominales. Luego le seguimos...

viernes, 10 de abril de 2015

Votaré en el quinto distrito

O P I N I Ó N 
                                                                                                                                                        J E S ú S   R O J A S   R I V E R A 


Yo estoy convencido que en esta elección no debo darle el voto al Partido Revolucionario Institucional, es el partido del Presidente y no estoy conforme con su manera de llevar el País: la inseguridad, el estancamiento económico que pinta para crisis, los escándalos de corrupción y la reforma hacendaria que impulsó me hacen pensar que México puede encontrar un camino distinto al que llevamos, además, lo de Carmen Salinas me parece verdaderamente ridículo. 

Me gusta reflexionar mi voto, construyo escenarios pensando que puede ser definitorio para el futuro del País. Creo que votar es una cosa muy seria y requiere un ejercicio de reflexión profunda, no creo en el voto cautivo o tradicional, me gusta conocer, escuchar y valorar a los candidatos en sus propuestas y campañas. 

Analizar por quién votar en mi distrito tiene elementos interesantes para la reflexión. Por un lado está el PAN como una opción que crece en el País, algunos colegas politólogos calculan que una buena parte del electorado desencantado por el PRI optarán por dar el voto al blanquiazul viendo a esta institución como la primera opción para formar oposición al Gobierno, el crecimiento de ese partido en las encuestas sostiene dicho escenario, además la candidata postulada en mi distrito Giovanna Morachis me parece una mujer preparada. 

Morena y PRD postulan por su lado a dos jóvenes con los que tengo simpatía, líderes estudiantiles con los cuales he tenido la oportunidad de platicar sobre sus propuestas y sus expectativas para la campaña. Son amigos entre ellos y entienden que sus partidos tienden a dividir el voto de la izquierda en el distrito, si van por los votos del mismo nicho electoral: el crecimiento de uno será la merma del otro. Pero Carlos Arredondo y Sthefany Rea, son jóvenes que están haciendo camino en una elección difícil, valdría la pena seguirles la pista y escuchar sus propuestas. 

En este mismo distrito está compitiendo el candidato independiente Manuel Clouthier, el hijo del Maquío tiene sobre sus hombros el legado de su padre, un sinaloense ejemplar que luchó por la democracia empeñando en ello su vida. El ingeniero habla fuerte y claro, tiene la obligación de demostrar que está hecho para las urnas y que puede convencer al electorado de la capital que es muy diverso en su composición. De lograr el triunfo electoral, el escenario político estatal cambiaría radicalmente y una nueva historia se escribiría en los procesos electorales del País. Tal vez por ello, existan intereses más allá de los distritales para que la aspiración del empresario no prospere. 

Salvo un joven de apellido Morales postulado por Movimiento Ciudadano que oportunamente colocó su propaganda, no tengo mayores referencias de otros candidatos, que entiendo están registrados. A casi una semana del arranque la campaña en el distrito, el proceso electoral es deslucido, saturado por la propaganda del PRI, partido al que nunca le ha preocupado el respeto por los topes de campaña y confiado en la ineficiente labor de fiscalización que el órgano electoral realiza, además de la debilidad de una ley que amenaza pero nunca sanciona. Me causa extrañeza ver que los candidatos prácticamente han desperdiciado una semana de campaña, que no hay propaganda para la difusión de sus propuestas y que en sus equipos están más preocupados por asuntos leguleyos y procedimentales que por hacer el trabajo fino de convencer ciudadanos con estrategias efectivas y asertivas. 

En esta semana me he preguntado ¿Y si en lugar de denuncias pusieran un poco de propaganda atractiva con protestas sensatas? ¿Y si en lugar de señalar lo que no son, y los defectos de los otros, nos dieran una buena razón para votar por ellos? Si dejaran de quejarse por sus circunstancias y sus carencias y nos demostraran que un político, cuando quiere ganar, pone a la adversidad de rodillas. Ahí, en ese momento se ganarían nuestro voto, el que no tendrá el partido en el Gobierno. Ahí están los votos de miles que buscamos confiarles la gran responsabilidad de ser oposición. Mi voto será útil y votaré como muchos; por aquella opción que, llegada la recta final pueda ganarle al PRI y le quite un curul en la cámara al Presidente. Luego le seguimos...

viernes, 3 de abril de 2015

Votarán pocos

O P I N I Ó N 
                                                                                                                                              J E S ú S   R O J A S   R I V E R A 


En la semana que concluye diversas voces en Sinaloa hablaron de un tema que será importante para el futuro de nuestro estado. ¿Cuántos ciudadanos participarán votando en la próxima elección? 


El voto es un instrumento infalible para el premio o el castigo de los gobernantes, pero pocos lo entienden así. Uno de los grandes problemas a los que se enfrentan las instituciones electorales y los partidos políticos se encuentra precisamente en el llamado abstencionismo. Desencantados de sus gobiernos y gobernantes, la mayoría de los ciudadanos no acude a las urnas. Para el politólogo italiano Norberto Bobbio el abstencionismo se define como: "La falta de participación en el acto de votar de quienes tienen derecho a ello". 


Los procesos electorales en Sinaloa han registrado participaciones bajas y muy bajas en los últimos años. Según el Sistema de Consulta Estadística de las Elecciones Federales del INE, la última participación en Sinaloa en procesos federales similares al que vivimos, donde únicamente se eligen diputados federales, rondó en el 41.2 por ciento en 2009, entonces la mayoría de los votantes decidieron no acudir a la urna, los casos más alarmantes se presentaron en distritos predominantemente urbanos como el 2 con cabecera en Mochis, el 7 y 5 de Culiacán y 8 de Mazatlán, en ellos la participación electoral no superó el 35 por ciento. 


El politólogo sinaloense Ernesto Hernández Norzagaray, colega a quien admiro y respeto, aseguró que la participación de candidatos independientes podría volver más atractiva la elección y con ello podríamos esperar un incremento en la votación. Lamento disentir en la afirmación, el presente proceso electoral en Sinaloa es deslucido, intrascendente en las expectativas del elector y con muy pocas luces de llamar a más del 40 por ciento de los electores a la urna. Y lo lamento, porque coincido con las voces que aseguran que la aspiración de toda sociedad democrática debe caminar hacia la participación de más votantes, más informados. 


Desafortunadamente este proceso electoral no llevará a las casillas a más del 40 por ciento de los electores, será una elección cuyos triunfos se definirán en las estructuras de movilización de los candidatos y sus partidos políticos. Las estrategias de campaña de los participantes están trazadas desde las proyecciones de una baja participación. 


William H. Flanigan, politólogo y profesor emérito de la universidad de Minnesota, estudió el tema del abstencionismo y describió puntualmente cuatro niveles que tienen que ver con la valoración de los ciudadanos sobre los candidatos, las campañas y los procesos electorales para abstenerse de ejercer su voto. 


El primer nivel lo llama Bajo interés-Baja participación, o "abstencionismo por satisfacción" en donde los ciudadanos conscientemente no acuden a votar en las elecciones para mandar un mensaje a las instituciones. El siguiente nivel es el de Bajo interés-Alta participación, o "abstencionismo prohibido" esto se presenta en democracias donde existe sanción para quien no emita el sufragio como en Argentina, Costa Rica, Brasil o Italia, es decir, que el elector tiene una estricta obligación de votar. 


Después viene el nivel Alto interés-Baja participación llamado "abstencionismo de choque" se presenta en condiciones de competencia fuerte, de discusión de fondo en los temas de agenda pública y competencia cerrada entre dos o más partidos, pero al final los ciudadanos no salen a votar por múltiples factores. Y por último el ideal para todo modelo democrático el de Alto interés-Alta participación donde el abstencionismo es mínimo y ajeno al desencanto. 


Sinaloa presentará el primer nivel en la clasificación del abstencionismo del politólogo estadounidense, los electores no están interesados y no acudirán a la urna. Se antoja muy difícil que en dos meses de campaña, el órgano electoral, los candidatos y los partidos motiven y convenzan a los ciudadanos en acudir a la urna. El problema es que, idealmente, esta tarea debe ser asumida durante todo el año, desafortunadamente a los organizadores, partidos y los candidatos se les olvida que la democracia es asunto de todos los días, no moda discursiva de temporada. Luego le seguimos...

viernes, 27 de marzo de 2015

Julión es ejemplo, Carmen será Diputada

O P I N I Ó N 
                                                                                                                                                     J E S ú S   R O J A S   R I V E R A 


Así lo dijo el Diputado Beltrones: "Carmen Salinas no empobrece la clase política. Dado que los partidos como el PRI reconocen que el Congreso de la Unión se compone de una enorme pluralidad y representatividad, tiene un alto reconocimiento popular que ya muchos quisieran". Y la tiene, la actriz con 75 años de edad y más de 60 años de trayectoria en los espectáculos, es ahora candidata plurinominal por la cuarta circunscripción, amante de la polémica y las declaraciones aventuradas tomará protesta en unos meses a uno de los cargos más honrosos en la vida pública de la Nación. 

Convertida en las redes sociales como una defensora del oficio del Presidente Enrique Peña Nieto, la coahuilense estrella de películas como: "Albures mexicanos", "Las cariñosas", "Noches de cabaret", "Que viva Tepito", "Entre ficheras anda el diablo", tendrá la responsabilidad de la defensa del Partido Revolucionario Institucional en la Cámara. La también jurado del programa televisivo "parodiando" lleva tiempo militando activamente en el tricolor, en varias ocasiones recorrió los estados de la Republica para hacer campaña con candidatos del PRI, en 2014 por ejemplo, festejó los 70 años de la organización CNOP del PRI en Jalisco, "Soy priista y de corazón, porque soy del pueblo, porque el PRI piensa y trabaja por el pueblo mijitos" dijo acompañada de los senadores Jesús Casillas y Arturo Zamora. 

Carmen es el suspiro en una estrategia que busca parar la caída del PRI en las preferencias electorales, en la última encuesta publicada hace unos días por el periódico El Financiero, el Partido Acción Nacional se encuentra a escasos 3 puntos porcentuales del Revolucionario Institucional, la empresa Parametría dirigida por Francisco Abundis da una preferencia efectiva de 30 por ciento al PRI seguido de un 27 por ciento al PAN, un 12 por ciento al PRD casi empatado por los 11 por ciento de Morena, franquicia partidista del tabasqueño López Obrador y los nada despreciables 10 por ciento del Partido Verde multado el miércoles pasado por la cantidad de 76 millones 60 mil 326 pesos por la difusión ilegal de spot de radio y televisión. 

La estrategia ante el descalabro que incluye la calificación en negativo y reprobatoria del Presidente Peña Nieto, incluiría los elogios al popular cantante Julión Álvarez, el también interprete de narcocorridos fue enaltecido en Chiapas por el Primer Mandatario quien lo calificó como "un joven talentoso, que ha destacado, que ha representado a su tierra" el titular del Ejecutivo concluyó señalando "me da mucho gusto que sea un ejemplo para la juventud mexicana". 

Julión Álvarez se ha convertido en el cantante favorito del PRI y sus aliados, el mes pasado el Ayuntamiento Constitucional de Zapopan en Jalisco, contrató los servicios del cantante pagando la cantidad de 2.2 millones de pesos para la realización de un concierto público con motivo de la graduación de jóvenes beneficiarios de un programa social. Julión cantante de baladas norteñas, cumbias y narcocorridos también ha sido contratado por el gobierno de Chiapas para amenizar eventos oficiales, además de ser el intérprete oficial de la canción "Chiapas nos une su grandeza" promocional institucional del Gobernador Manuel "El Güero" Velazco. 

Julión y Carmen son parte fundamental en la "fina" estrategia del PRI y la Presidencia de la República, los elogios a sus populares trayectorias, la exhibición que busca forzadamente mostrar cercanía con ellos tiene muy claros los destinatarios, evidentemente no son los agrupados en el llamado "círculo rojo". 

El mensaje va sin escalas a los millones de mexicanos que comparten admiración por los mencionados, buscan crear empatía y afinidad con los elementos comunes que configuran el gusto de millones de electores situados en identificadas secciones electorales urbanas y rurales. Estamos viviendo en México una nueva forma en la comunicación gubernamental, una que sigue las reglas frívolas de la fama y la ligereza en las declaraciones de farándula, en esto el riesgo se advierte al futuro. Luego le seguimos... 

viernes, 20 de marzo de 2015

Redistritación: mitos, realidades y anécdotas

OPINIÓN 
                                                                                                                                                          J E S ú S   R O J A S   R I V E R A 


Jacinto Pérez Gerardo, presidente del Consejo Estatal Electoral subió el tema en la agenda públi­ca, tiro certero y bien colocado, al espacio común donde todos los actores políticos están obli­gados a contestar, a verter opi­nión y fijar postura. La redistri­tación en Sinaloa no es un tema nuevo, Jacinto lo conoce desde que trabajó en el Congreso del Estado como Secretario Gene­ral del mismo, no hace mucho, apenas entre 2008 y 2012.

El INE comenzó los tra­bajos redistritativos desde la Comisión del Registro Fede­ral de Electores, encabezada por Adriana Favela Herrera, actual consejera electoral y ex magistrada del Estado de México con amplia experien­cia en materia electoral. Es­tán trabajando en proyectos de ajuste y redistritación en catorce entidades federativas que tendrán procesos electo­rales locales en 2016 y 2017.

En el camino se encontra­ron con Sinaloa, un estado atí­pico en la geografía electoral. Aquí comienza el primer mito, muchas voces afirman que en Sinaloa prevalece el criterio "territorial" sobre el "poblacio­nal" y que ese criterio lo expre­sa la Constitución Política del Estado de Sinaloa. Esa afirma­ción es parcialmente correc­ta, el artículo 24 del capítulo II de la máxima Ley de Sinaloa cuando habla sobre la elección e instalación del Congreso se refiere a que "la demarcación territorial de los distritos uni­nominales se fijará teniendo en cuenta la población total del estado. En todo caso cada mu­nicipio tendrá cuando menos un distrito electoral".

Es decir, el criterio pobla­cional también se mandata constitucionalmente, pero algunos políticos, analistas y opinólogos de ocasión se han empeñado en sostener que el criterio en la conformación de los distritos en Sinaloa es exclusivamente territorial, lo cual es un mito. Este criterio mixto, donde el constituyente obliga a dar a cada municipio un diputado al menos, genera un debate interesantísimo y único respecto a las faculta­des del INE sobre la elección en las entidades federativas.

Para la discusión del tema debemos tener en cuenta una realidad inamovible: ningún órgano electoral tiene facul­tades legislativas; ni Jacinto el presidente del CEE, ni Adriana consejera del INE pueden cam­biar la Constitución Política de Sinaloa. Esa es una atribución exclusiva del Congreso del Es­tado de Sinaloa, sin modifica­ción constitucional al artículo en mención, la redistritación podría darse, pero deberá mantener obligatoriamente lo mandatado respecto al diputa­do por municipio.

Sobre el tema han opinado: funcionarios de los órganos electorales, el Gobernador, el Secretario General de Go­bierno, diputados federales, presidentes de los partidos políticos, algunos diputados locales y otros actores sociales, donde todos parecen coinci­dir: en Sinaloa habrá redistri­tación. ¿Pero de qué tipo? ¿Una que elimine los diputados por municipio? O ¿Una que redis­tribuya los electores por dis­trito y garantice lo mandatado por la Constitución?

Como lo dije, este tema no es nuevo en la agenda política sinaloense, lo que es novedad son las posturas de los actores políticos respecto a ello. El entonces Gobernador Jesús Aguilar Padilla y Rafael Oce­guera Ramos jamás hablaron del tema, en el Congreso en control de Luna Beltrán cuan­do Jacinto Pérez Gerardo era Secretario General del mis­mo, el tema fue desechado de la discusión al menos en cinco ocasiones.

Como anécdota podría­mos enumerar que fue pre­cisamente este y otros temas electorales los que llevaron al grupo parlamentario de Ac­ción Nacional y del Partido de la Revolución Democrática a confrontarse con Jacinto Pérez al punto de tomar la tribuna y solicitar su destitución, los mismos argumentos tuvieron algunos diputados de la ante­rior legislatura para oponer­se a la postulación del cargo que hoy enviste. Por cosas de la circunstancialidad política: hoy el tema camina por otros senderos en tonos menos dra­máticos, Jacinto convertido en un pilar de la democracia y titular garante de la trans­parencia e imparcialidad de los procesos electorales, trae a primera plana algo que el Ja­cinto de aquellos tiempos no lo hubiera soñado jamás. Dice una máxima del pragmatismo político latinoamericano "en la política no hay posturas eter­nas", luego le seguimos...

viernes, 13 de marzo de 2015

La política "fashion"

Opinión
J E S ú S   R O J A S   R I V E R A 

Cada vez es más fre­cuente encontrar en los diversos medios de comu­nicación de nuestro estado temas sobre la "fashion poli­tics". Es decir, discusión pú­blica centrada en el análisis de elementos de la moda o la imagen de los políticos; sobre el costo de sus relojes, la marca de su ropa, la talla de sus conjuntos, entre otros accesorios estéticos que re­saltan la superficialidad de asuntos que no debieran ser importantes para la discusión pública.

Cuando se discute sobre elementos triviales e insus­tanciales para la vida pública de un estado, lo primero que debemos preguntarnos es: ¿Qué temas se dejan de lado al utilizar el espacio de un medio de comunicación para analizar y debatir asuntos de poca o nula trascendencia?

Para los teóricos Mc. Combs y Shaw la agenda pública sería una especie de espejo en el que se reflejan los temas que los medios de comunicación dan cober­tura, la influencia que estos contenidos tiene sobre los ciudadanos, la calidad en los elementos del debate y la capacidad para incidir en la toma de decisiones de los gobiernos. Es decir, plan­tean que la selección de las noticias publicadas por los medios de comunicación, tienen un efecto social y gu­bernamental. Lo interesante es encontrar ¿Cuáles son los efectos que se buscan o los impactos que se pretenden en la publicación de ciertos contendidos? En el caso que nos ocupa, ¿quién gana en Sinaloa trivializando el de­bate político, y reduciendo su análisis a meros asuntos de farándula?

La participación de los medios de comunicación en la construcción de la agenda pública la describe de mane­ra amplia el economista y po­litólogo Dr. Anthony Downs en su "Teoría Económica de la Democracia". Expone que los ciudadanos se nutren de información que fue recogi­da, transmitida y analizada por otros, quienes tienen un interés particular en la pu­blicación de los contenidos. El ciudadano termina deci­diendo el nivel de informa­ción adquirida en función de su costo de oportunidad, es decir, en función de lo que le representa invertir en tiem­po para informarse.

El espacio público en los medios de comunicación es limitado, la construcción de la agenda mediática excluye temas importantes que pue­den "no ser consumidos por los ciudadanos". Los medios juegan un papel fundamen­tal en la educación cívica de los miembros de una socie­dad, marcan las pautas de lo común, lo importante, lo urgente y lo extraordinario. La selección de temas para difundir como noticias es también un asunto público de importancia privilegiada, por eso es importante el aná­lisis sobre la "frivolización" de los contenidos respecto a los actores políticos.

Al discutir sobre asuntos de la moda y la política, es­tamos orillando a que nues­tra obtusa clase gobernante ponga esmero y cuidado en esos elementos estéticos. Es­tamos alejando la atención de los políticos de los temas prioritarios y fundamenta­les, debemos entender que la banalización de lo público tiene consecuencias en la ca­lidad de la democracia.

Poco nos debería impor­tar si las mancuernillas de un funcionario público son de Cartier o Ferragamo, si el reloj de la esposa del pre­sidente municipal es Cho­pard, Rolex o Casio, o si el vestido de una legisladora se redujo o aumentó en ta­llas. Lo que sí nos debería importar por ejemplo, es si la o los legisladores, bien ves­tidos o no: cumplieron con su agenda legislativa, dis­cutieron el presupuesto en función de las necesidades de su comunidad, aportaron a la discusión de los temas públicos en sus comisiones y representaron a los elec­tores de manera digna en su encomienda parlamentaria, lo mismo en el llevar de sus administraciones.

Nos debería de preocupar también: el respeto a los de­rechos humanos, los índices de impunidad y violencia, el desvío de recursos públi­cos a cuentas privadas, el lavado de dinero en cuentas fiscales activas, la explota­ción de niños jornaleros en los campos agrícolas entre otro centenar de temas de importancia incuestionable. Pero la tarea no sólo es de los medios, también nosotros tenemos responsabilidad como consumidores de la información, si no nos pone­mos exigentes en la calidad de los contenidos mañana será lo mismo comprar Vo­gue, Bazar, Hola, Glamour, o Vanidades que cualquiera de los periódicos de nuestra comunidad. Luego le segui­mos... 



jesusrojasriver@gmail.com